-¿no estas contenta mi amor?- Me pregunta mi mama.
-Si mama estoy súper feliz, si no estuviera en el carro estuviera
brincando en una pierna- le dije con sarcasmo.
-¡Sofía! Deja de ser tan pesimista hija, tienes que disfrutar tu
juventud- dijo alegremente.
-Si hermanita no seas tan dramática, además la nueva escuela es lo mejor
ya verás- me dijo la perfecta caroline.
-No es ni de pesimista, ni de dramática porque no entienden que no quiero
entrar a esta escuela- les dije desesperada.
- Sofía deja de ser tan pretensiosa no ves que mi mama y yo solo
queremos lo mejor para ti- dijo haciéndose la hermana comprometida que no es!.
-Si claro- dije con sarcasmo.
-!!!SOFIA ALEXANDRA!!!- grito mi mama y solo torcí los ojos.
-Bueno llegamos- dijo Jo para evitar la pelea matutina.
Todos bajamos del auto y Jo me ayudo con mis maletas.
-Bueno mi amor te me cuidas y recuerda que te quiero mucho- dijo mi mama
abrazándome.
-Yo también ma- le dije sinceramente, porque aunque no lo crean esta
mujer es lo único que me da fuerzas para vivir, ella es mi principal modelo
aunque mi hermana la maneje con un dedo.
-HERMANITAAA- grito mí adorada hermana- Te vamos a extrañar mucho.
-Gracias caroline yo también- dije viendo a mi mama.
-Bueno pequeña S hasta pronto, estere pendiente de ti eh! Ni creas que
te vas a librar de mi tan fácil, y ojito con los muchachos cualquier cosa me
llamas y yo llego- me dijo alegre y nostálgico, el siempre pendiente de mí.
-Obvio Jo yo soy una nena por Dios ¿hombres? ¿Qué es eso?- reímos los
dos- te quiero mucho, me las cuidas por favor.
-Ni que lo digas, chau te quiero- me dio un beso en la frente y subió al
auto.
Mi mama me enviaba besos desde la ventana del auto mientras lloraba, era
la primera vez en años que me separaba de ella y más por tan largo tiempo. Cuando
deje de ver el auto me dirigí hacia la entrada, debo reconocer que es una muy
linda y amplia escuela, al menos así parecía, en la entrada esta un señor
bastante grande.
-¿Perdida?- me pregunto con gracia.
-Si un poco- le dije con una sonrisa.
-Seguro eres nueva así que escúchame bien: sigues por este pasillo y
doblas a la derecha después a la izquierda y así llegaras a la rectoría allí encontraras
a Ruth, la secretaria del director ella te dará a conocer todo lo que necesitas-
me dijo bastante rápido para mi gusto- ¿entendiste?- me miro esperando
respuesta.
-Más o menos, pero igual muchas gracias- le dije.
Seguí el amplio pasillo y doble a mano derecha al final de este luego a
mano izquierda y por suerte no me perdí. Detrás de un escritorio lleno de
papeles se encontraba una mujer de mediana edad, alta, delgada, con cabello negro
y gafas de lectura.
-Tú debes ser Sofía- dijo al verme.
-Si soy yo- asentí.
-Pues ven aquí te estaba esperando- me acerque a ella- Bueno en esta
carpeta- dijo entregándomela- Esta tu horario de clases y el crono grama de
actividades, estas- dijo entregándome unas llaves- son de tu habitación, la
compartes con dos chicas mas y estas- dijo dándome otras llaves- son de tu
casillero.
-Mmmm Ruth ¿cierto? – dije mirándola.
-Si claro cariño dime- dijo mirándome.
-Me podrías decir hacia dónde está mi habitación- dije con un poco de
pena.
-Ay perdón que tonta soy, con tanto trabajo se me olvida hasta mi edad,
ven conmigo yo te llevare a tu habitación y te daré un tour por la escuela- dijo
sonriéndome.
La seguí hasta por todos los pasillos, mentiría si dijera que la escuela
no es gigantesca y maravillosa, pero mi orgullo y la tristeza no me dejarían admitirlo
en público, pues no por ahora. Llegamos a un living que tenía dos amplias y
lujosas escaleras.
-Sofía la escalera izquierda es solo para ir a las habitaciones de los hombres
y la derecha a las habitaciones de mujeres- me dijo siguiendo con el recorrido.
Después de cinco minutos, cinco silenciosos e incomodos minutos bajo la
mirada de todos, llegamos a mi habitación, le di las gracias a Ruth y ella me
dejo para que me instalara. La habitación es espaciosa, con tres grandes camas,
tres escritorios y un gran ventanal con vista hacia un pequeño bosque. Después de
una hora ya tenía todo desempacado y decidí darme un baño.
-¡No es posible que se pierda mi uniforme!- escuche decir a alguien- No Carla
estoy segura que lo deje en mi habitación, no aquí no hay nadie más, bueno está
bien hablamos luego byee- y colgó.
Yo salí del baño y en la cama enfrente a la mía estaba una chica de
espaldas hacia mí-hola- le dije, ella al escucharme dio un brindo y callo de la
cama, yo no podía evitar reírme.
-¿quién eres? ¿Hace cuánto estas aquí?- dijo todavía pálida del susto.
- perdón por asustarte, me llamo Sofía
soy tu nueva compañera de cuarto- dije apenada.
-No te preocupes soy tan despistada que no te sentí- se rio- yo soy Andrea,
un gusto- y me extendió la mano y yo le di la mía.
-Gracias y de verdad perdón por asustarte- dije con una sonrisa.
-No es nada me pasa seguido- y reímos las dos.
-Hey escuche que se te perdió tu uniforme ¿puedo ayudarte?- le dije.
-que chismosa saliste- dijo y me puse roja al instante- jajajajajaja deberías
ver tu cara- y reímos las dos.
-Ja Ja Ja que graciosa- dije y ella siguió riendo.
-Lo siento tengo un humor un bastante particular pero bueno, ¿qué
quieres hacer?- me dijo curiosa.
- ¿de qué o qué?- dije confundida.
- pues burra es tu primer día y no hay clases- dijo obvia.
-Ahhh claro la verdad no se- le dije sincera.
-OK entonces yo decido arréglate y en 20 minutos vengo por ti.
Salió del cuarto como relámpago y yo me quede con la palabra en la boca,
bueno que podría perder ¿no? Nuevo colegio allá voy.
Hola aca esta el segundo capitulo por favor comenten, necesito sus opiniones. besos
Valentina J.

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