miércoles, 28 de octubre de 2015

CAPITULO 2: LA NUEVA



-¿no estas contenta mi amor?- Me pregunta mi mama.
-Si mama estoy súper feliz, si no estuviera en el carro estuviera brincando en una pierna- le dije con sarcasmo.  
-¡Sofía! Deja de ser tan pesimista hija, tienes que disfrutar tu juventud- dijo alegremente.
-Si hermanita no seas tan dramática, además la nueva escuela es lo mejor ya verás- me dijo la perfecta caroline.
-No es ni de pesimista, ni de dramática porque no entienden que no quiero entrar a esta escuela- les dije desesperada.  
- Sofía deja de ser tan pretensiosa no ves que mi mama y yo solo queremos lo mejor para ti- dijo haciéndose la hermana comprometida que no es!.
-Si claro- dije con sarcasmo.
-!!!SOFIA ALEXANDRA!!!- grito mi mama y solo torcí los ojos.
-Bueno llegamos- dijo Jo para evitar la pelea matutina.  
Todos bajamos del auto y Jo me ayudo con mis maletas.
-Bueno mi amor te me cuidas y recuerda que te quiero mucho- dijo mi mama abrazándome.
-Yo también ma- le dije sinceramente, porque aunque no lo crean esta mujer es lo único que me da fuerzas para vivir, ella es mi principal modelo aunque mi hermana la maneje con un dedo.  
-HERMANITAAA- grito mí adorada hermana- Te vamos a extrañar mucho.
-Gracias caroline yo también- dije viendo a mi mama.
-Bueno pequeña S hasta pronto, estere pendiente de ti eh! Ni creas que te vas a librar de mi tan fácil, y ojito con los muchachos cualquier cosa me llamas y yo llego- me dijo alegre y nostálgico, el siempre pendiente de mí.  
-Obvio Jo yo soy una nena por Dios ¿hombres? ¿Qué es eso?- reímos los dos- te quiero mucho, me las cuidas por favor.
-Ni que lo digas, chau te quiero- me dio un beso en la frente y subió al auto.
Mi mama me enviaba besos desde la ventana del auto mientras lloraba, era la primera vez en años que me separaba de ella y más por tan largo tiempo. Cuando deje de ver el auto me dirigí hacia la entrada, debo reconocer que es una muy linda y amplia escuela, al menos así parecía, en la entrada esta un señor bastante grande.
-¿Perdida?- me pregunto con gracia.
-Si un poco- le dije con una sonrisa.
-Seguro eres nueva así que escúchame bien: sigues por este pasillo y doblas a la derecha después a la izquierda y así llegaras a la rectoría allí encontraras a Ruth, la secretaria del director ella te dará a conocer todo lo que necesitas- me dijo bastante rápido para mi gusto- ¿entendiste?- me miro esperando respuesta.
-Más o menos, pero igual muchas gracias- le dije.
Seguí el amplio pasillo y doble a mano derecha al final de este luego a mano izquierda y por suerte no me perdí. Detrás de un escritorio lleno de papeles se encontraba una mujer de mediana edad, alta, delgada, con cabello negro y gafas de lectura.
-Tú debes ser Sofía- dijo al verme.
-Si soy yo- asentí.
-Pues ven aquí te estaba esperando- me acerque a ella- Bueno en esta carpeta- dijo entregándomela- Esta tu horario de clases y el crono grama de actividades, estas- dijo entregándome unas llaves- son de tu habitación, la compartes con dos chicas mas y estas- dijo dándome otras llaves- son de tu casillero.
-Mmmm Ruth ¿cierto? – dije mirándola.
-Si claro cariño dime- dijo mirándome.
-Me podrías decir hacia dónde está mi habitación- dije con un poco de pena.
-Ay perdón que tonta soy, con tanto trabajo se me olvida hasta mi edad, ven conmigo yo te llevare a tu habitación y te daré un tour por la escuela- dijo sonriéndome.
La seguí hasta por todos los pasillos, mentiría si dijera que la escuela no es gigantesca y maravillosa, pero mi orgullo y la tristeza no me dejarían admitirlo en público, pues no por ahora. Llegamos a un living que tenía dos amplias y lujosas escaleras.
-Sofía la escalera izquierda es solo para ir a las habitaciones de los hombres y la derecha a las habitaciones de mujeres- me dijo siguiendo con el recorrido.
Después de cinco minutos, cinco silenciosos e incomodos minutos bajo la mirada de todos, llegamos a mi habitación, le di las gracias a Ruth y ella me dejo para que me instalara. La habitación es espaciosa, con tres grandes camas, tres escritorios y un gran ventanal con vista hacia un pequeño bosque. Después de una hora ya tenía todo desempacado y decidí darme un baño.
-¡No es posible que se pierda mi uniforme!- escuche decir a alguien- No Carla estoy segura que lo deje en mi habitación, no aquí no hay nadie más, bueno está bien hablamos luego byee- y colgó.
Yo salí del baño y en la cama enfrente a la mía estaba una chica de espaldas hacia mí-hola- le dije, ella al escucharme dio un brindo y callo de la cama, yo no podía evitar reírme.
-¿quién eres? ¿Hace cuánto estas aquí?- dijo todavía pálida del susto.
-  perdón por asustarte, me llamo Sofía soy tu nueva compañera de cuarto- dije apenada.
-No te preocupes soy tan despistada que no te sentí- se rio- yo soy Andrea, un gusto- y me extendió la mano y yo le di la mía.  
-Gracias y de verdad perdón por asustarte- dije con una sonrisa.
-No es nada me pasa seguido- y reímos las dos.   
-Hey escuche que se te perdió tu uniforme ¿puedo ayudarte?- le dije.
-que chismosa saliste- dijo y me puse roja al instante- jajajajajaja deberías ver tu cara- y reímos las dos.
-Ja Ja Ja que graciosa- dije y ella siguió riendo.
-Lo siento tengo un humor un bastante particular pero bueno, ¿qué quieres hacer?- me dijo curiosa.
- ¿de qué o qué?- dije confundida.
- pues burra es tu primer día y no hay clases- dijo obvia.
-Ahhh claro la verdad no se- le dije sincera.
-OK entonces yo decido arréglate y en 20 minutos vengo por ti.

Salió del cuarto como relámpago y yo me quede con la palabra en la boca, bueno que podría perder ¿no? Nuevo colegio allá voy. 

Hola aca esta el segundo capitulo por favor comenten, necesito sus opiniones. besos 

Valentina J.        

  



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